+56 2 2588 8800 | contacto@rayensalud.com | Merced 480, Santiago, Región Metropolitana

Espacios para innovar e incentivos para el desarrollo de jóvenes profesionales

No hay una receta, pero lo cierto es que existen muchas empresas que están haciendo un buen trabajo en la gestión de sus talentos y la atracción de nuevas generaciones. Una de ellas es Rayen Salud, con más del 60% de su dotación menor a 35 años.

Alexander Linares es venezolano, tiene 27 años y llegó a Chile en 2015. Estudió publicidad, pero ha enfocado su carrera en el diseño y la fotografía, que es lo que le apasiona. Cada día -al llegar a su oficina- cuelga su bicicleta, agarra una fruta, se prepara un té de hierbas y coloca la canción ‘Jailhouse Rock’ de Elvis, que le ayuda a comenzar la mañana con energía.

Trabaja en Rayen Salud hace casi dos años, en el área de Comunicaciones y Marketing. Le llamó la atención el colorido de sus oficinas, la “buena onda” que se respiraba y la importante labor que realiza esta organización, desde la tecnología, por aportar a una mejor salud en Latinoamérica.

En 2017 recibió el premio a la ‘innovación’ que otorga la empresa, como parte de los seis reconocimientos anuales que entrega a los colaboradores que mejor representan cada uno de sus valores organizacionales.

Como él, casi 100 jóvenes de menos de 35 años trabajan en Rayen Salud, que corresponden a más del 60% de su dotación total.

“Tenemos flexibilidad horaria; beneficios para hacer deportes u otras actividades; oficinas muy cómodas y que generan los espacio para crear e innovar; e incentivos para el desarrollo profesional”, nos cuenta Alexander, como parte de las características que más le despiertan interés por mantenerse en su actual empresa.

María Antonieta Pirinoli, subgerente de Gestión de Personas de Rayen Salud, va más allá: “Los jóvenes profesionales buscan empresas con atributos relacionados a la innovación, infraestructura, reputación, buen ambiente laboral y que les proponga nuevos desafíos, como también, entender la visión de la empresa y la relevancia de sus funciones. En el caso de nuestra organización, nos ocupamos de transmitirles la vocación por mejorar la salud de las personas a través de la tecnología, que es lo que nos une y nos propone una meta conjunta”.

“También entendemos que la infraestructura de nuestras oficinas es muy importante, por lo que, desde 2015, incorporamos a su diseño un ambiente colaborativo, abierto, iluminado, estimulante y con distintos espacios, como áreas de meet corners y cafeterías, que promueven el intercambio de ideas y fomentan la socialización. Esto va de la mano con un cambio mucho más profundo, que apunta a romper con paradigmas jerárquicos, buscando la horizontalidad a todo nivel, por lo que –incluso- hemos eliminado las oficinas para las gerencias”, refuerza María Antonieta.

Dar un salto en su carrera

El desarrollo profesional es otra de las medias más cotizadas entre los jóvenes profesionales al momento de seleccionar su lugar de trabajo. Para Soledad Paredes, cirujano-dentista de 30 años y parte del equipo clínico de Rayen Salud, precisamente fue esta la que más le interesó: “Trabajar aquí me ha permitido ver mi quehacer desde otro punto de vista. Como odontóloga, tengo contacto directo con el paciente, pero desde aquí he podido palpar cómo la tecnología colabora en una mejor atención a las personas, por ejemplo, desde la promoción a un mejor registro clínico, que –en definitiva- permite tomar mejores decisiones”.

“La empresa ha confiado en mí y ha permitido desarrollarme en ámbitos que ni pensé en abordar, como en exposiciones y comités de usuarios, donde he podido evangelizar sobre la importancia del uso de las herramientas informáticas disponibles, desde la perspectiva clínica. Uno de ellos, recuerdo, fue en el Congreso Iberoamericano de Salud Familiar, en Lima”, refuerza.

“Estamos orgullosos que Rayen genere deseabilidad para los nuevos profesionales y de que muchas y muchos nos busquen, ya sea para comenzar su vida laboral, como para dar un salto en ella. Esperamos seguir avanzando en este camino y satisfacer las demandas de las nuevas generaciones. Esto es muy importante, no sólo porque al 2030 representarán al 70% de la población activa laboralmente, sino también porque ellas y ellos son actores claves en el futuro de la Transformación Digital, tanto en Salud como en otras áreas que tanto se requieren en Latinoamérica; con sentido, responsabilidad y mucha tecnología”, finaliza María Antonieta Pirinoli.